Thursday, March 6, 2014

El Cardenal de Colombia y la Teología de la Liberación

Hace unos días apareció en El Tiempo, uno de los periódicos más importantes de Colombia, una entrevista con del cardenal Rubén Salazar. Hay que recordar que este cardenal estaba presente y echaba su voto cuando el cardenal de la Argentina fue elegido Papa de la Iglesia Católica Romana, así que este hombre tiene mucha influencia en su país y en el catolicismo mundial.

La entrevista trató de varios temas como el escándalo de pederastia entre los clérigos, el conflicto entre el gobierno de Colombia y grupos como las Farc y el Eln, un escándalo en el ejército colombiano, la pobreza, la relación entre la Iglesia romana y los ricos del país y dogmas «polémicas».
                                                      
Se puede enfocar en cualquier de estos asuntos, pero me gustaría hablar de lo que dijo acerca de la Teología de la Liberación. Dijo: «El hecho de que en América Latina haya nacido la Teología de la Liberación es un índice claro de que la Iglesia, aquí, es del pueblo y para el pueblo, que no es una ONG poderosa, rica y alejada, sino que ya está en las barriadas, con los desheredados.»

Aunque la mayoría de las personas no saben qué es la Teología de la Liberación, muchos la reconocerán cuando la describo. Nació en Latinoamérica y recibió mucho apoyo del liderazgo católico en 1968 durante la segunda Conferencia de Obispos Latinoamericanos que se reunió en Medellín, Colombia. Es muy conectado al marxismo y al humanismo y ha sido criticado por el Vaticano por muchos años, especialmente por el muy amado Papa Juan Pablo II.[1]

La Teología de la Liberación se hace más popular entre los pobres en Latinoamérica y hasta ha tenido éxito entre los protestantes también. El problema es que esta «teología» es profundamente equivocada. Aunque todos nosotros venimos a la Biblia con nuestras cosmovisiones particulares, nuestro deseo debe de ser apropiar para nosotros los que la Biblia enseña, no lo que queremos que enseñe. La Teología de la Liberación tiene la humanismo y el marxismo como filtro para entender la Biblia. La Iglesia católica romana—y sí lo admite—tiene la tradición católica romana como filtro para entender la Biblia. Estos dos métodos están gravemente equivocados.

Nosotros tenemos que reconocer nuestros filtros y buscar leer la Biblia conforme a lo que los autores humanos y su autor divino querían comunicar. El apóstol Pedro dijo: «Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo». En otras palabras, la Biblia tiene significado específico—no significa lo que cualquiera persona quiere. El deber de nosotros no es decidir lo que significa para mí, sino lo que significa en sí.

No comments:

Post a Comment