Friday, January 3, 2014

Bandera Roja (Señal de Peligro)



En inglés usamos la frase «bandera roja» para describir el sentimiento que tenemos cuando nos damos cuenta de algo fuera de lugar que señala peligro. Cuando oigo un ruido nuevo del motor de mi carro, es una «bandera roja» que me hace llevarlo al mecánico para averiguar si haya algo mal. No puedo continuar manejando esperando que no sea nada. Quizás el ruido es algo que se puede corregir sin costarme nada, pero si lo dejo, algo barato puede convertirse en algo caro muy rápido.

La frase «bandera roja» se puede expresar con una sola palabra: el discernimiento. ¿Sabías que Dios espera que su pueblo ejerza discernimiento en sus actividades diarias? El rey Salomón pidió discernimiento de Dios, diciendo, «Yo te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo?» (1 Reyes 3:9).

Nosotros, como creyentes, necesitamos pedirle a Dios por discernimiento para «distinguir entre el bien y el mal». De acuerdo con las muchas advertencias en las escrituras, hay falsos maestros en el mundo que nos quieren desviar de la verdad. También hay muchas personas crédulas que se dejan engañar fácilmente por estos falsos maestros. Yo no quiero ser ninguno de los dos, sino el que «discierna lo que es mejor» (cf. Filipenses 1:10).

Afortunadamente, la Biblia tiene para nosotros algunas maneras para desarrollar el discernimiento:

1. A Través de la Oración
El rey Salomón lo pidió de Dios por sí mismo y Pablo lo pidió por sus lectores filipenses (cf. Fil. 1:9-10). Un versículo muy popular y frecuentemente memorizado es Santiago 1:5 dice «Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie». Quizás no tenemos discernimiento porque no lo pedimos de Dios.

2. A Través del Estudio Bíblico
David dijo en Salmo 119:99, «Tengo más discernimiento que todos mis maestros porque medito en tus estatutos». Para evitar el mal hay que conocer el bien. Si no conoces lo correcto, ¿cómo vas a reconocer lo equivocado? Mi hija de dos años no va a entender que la ecuación 1+1=1 es equivocada hasta que ella entienda algo de la matemática. Tampoco reconoceremos enseñanzas equivocadas hasta que aprendamos lo que la Biblia dice, y lo haremos al leerla, estudiarla, y meditar en lo que ella dice.

3. A Través de la Práctica Regular
No es suficiente pedirle a Dios por discernimiento y estudiar la Biblia—tenemos que poner en práctica lo que Dios ya nos ha dado a través de estas dos fuentes. Dice Hebreos 5:14, «En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual». Aquí el autor de Hebreos explica el proceso de crecimiento espiritual y mejor entendimiento de la Biblia. Hay que «ejercitar nuestra facultad de percepción espiritual». Si no ponemos en práctica lo que Dios nos ha revelado, si no distinguimos entre lo bueno y lo malo, no vamos a poder subir la próxima escala porque una parte fundamental del discernimiento es usar lo que ya sabemos.

Con estos tres pasos, estaremos en buena posición para «distinguir entre el bien y el mal» en 2014.

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